Bienvenida Jubilación
Silvia Noemí Orellano comienza una nueva etapa después de más de 36 años de trabajo en el Hospital Municipal.
Silvia ingresó al Municipio el 8 de septiembre de 1988, como mucama. En aquellos primeros años pasó por distintos sectores del Hospital: sala de hombres, sala de mujeres y la antigua terapia. También fue parte de la sala de Materno Infantil cuando se inauguró, donde permaneció durante cuatro meses, para luego regresar a sala de hombres.
Y aunque tuvo la posibilidad de cambiar de área, nunca quiso hacerlo. “Nunca quise cambiar de área. Nunca se me cruzó por la cabeza. Yo me sentía bien donde estaba.”
En sus años de trabajo también fue testigo de los cambios en el Hospital y de una época en la que, especialmente en terapia, las tareas eran muy diferentes a las de hoy.
"Éramos como una enfermera más porque antes había pocos enfermeros”, recuerda. Junto a sus compañeras, colaboraba en el cuidado diario de los pacientes, incluso ayudando a bañarlos.
Después de tantos años, hay algo que Silvia elige especialmente entre todos sus recuerdos: “De recuerdo me llevo el respeto. Mucho respeto: de los superiores, de todos, de los compañeros y de la gente.”
También guarda un recuerdo especial de sus compañeros y de los médicos, con quienes siempre tuvo una muy buena relación ????
Ahora llega el momento de descansar y disfrutar de una nueva etapa. De cuidar a su nieto, de acompañar a su marido —que también se jubilará en noviembre— y, sobre todo, de bajar el ritmo después de tantos años de trabajo.
Gracias, Silvia, por estos 36 años de compromiso, compañerismo y dedicación al Hospital Municipal.
Te deseamos una hermosa nueva etapa. Felicitaciones por tu jubilación!!













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