"Estamos trabajando en asegurar el alimento, que nadie en Pringles pase hambre"

"Estamos trabajando en asegurar el alimento, que nadie en Pringles pase hambre"

El Jefe Comunal de Pringles, Lisandro Matzkin, analizó junto a Grupo La Provincia la actual situación sanitaria por la que atraviesa el país. Dijo que en su distrito están “bien plantados, con una buena estructura sanitaria”.

La estamos pasando muy mal todos los argentinos. Me imagino que por Pringles también, ¿no?

Estamos en un momento bisagra de la historia. Yo creo que esta crisis sanitaria va a ser un antes y un después para el país, que cuando pase, si se manejan bien las cosas, podemos dejar muchos aprendizajes favorables, o no. Va a depender de cómo sepamos capitalizarlo como Nación.

Es un momento malo, pero también bueno teniendo en cuenta esto que decís, porque puede ser un momento bisagra de los pocos que a lo mejor no marcan la historia, el tema es aprender a utilizarlo. Recuerdo que Argentina dijo “que se vayan todos”, y se fueron muy pocos, que agarraron las cacerolas, y muchos no las escucharon, y Argentina terminó en medio de una grieta hasta hace cinco meses. Qué importante que estas bisagras signifiquen algo en la historia argentina.

Para mí, esto es más profundo que todo aquello porque va más allá de una crisis económica que está, que va a ser muy fuerte todavía, debido a esta situación de cuarentena obligatoria e imposibilidad de muchísimos actores y ciudadanos de salir a ganarse el sustento cotidiano.

Pero de cada crisis, si se sabe aprovechar, se pueden aprehender cosas trascendentales. Y esta es una crisis que es múltiple: es económica, pero también sanitaria. Escuché a Facundo Manes, no es un invento mío, decir que la única vacuna que existe contra el coronavirus es la responsabilidad. Yo le agrego la solidaridad, que es lo único que podemos hacer contra este contratiempo.

Una sociedad que se unifica bajo esas consignas es indudablemente una sociedad que sale fortalecida a posteriori de poder transitar este duro camino.

Para meternos de lleno en su comunidad, en Pringles, ¿cómo está este frío y triste tablero numérico? ¿Hay casos sospechosos?

En Pringles estamos bien, no tenemos ningún caso sospechoso, ni ninguno confirmado. Tuvimos tres sospechosos, pero los tres dieron negativos. Estamos bien plantados, con una buena estructura sanitaria; necesitaríamos estar mejor, pero con los recursos que tenemos para una comunidad como la nuestra, podemos decir que las políticas de Estado de los últimos gobiernos nos han dejado un buen hospital.

Estamos, además, con un buen acatamiento de la cuarentena, en líneas generales. Un porcentaje muy alto de la población está haciendo caso, siendo disciplinada, y acuerda con las medidas que vamos tomando, y que a tomado el gobierno nacional.

Siempre hay un pequeño porcentaje de rebeldía, de aquellos que se creen que son dueños del pueblo, de la verdad, que no acatan, pero la verdad que es mínimo. La gran mayoría está respetando las normas que se van imponiendo.

¿Cómo está el humor social en una ciudad del interior pleno de la Provincia de Buenos Aires?

Hasta ahora, con la moral alta. Por supuesto que, aquellos que no están pudiendo salir a trabajar, aquellos que son autónomos, cuentapropistas, los que viven de changas, la verdad es que no la están pasando nada bien.

Nosotros estamos trabajando en asegurar el alimento, que nadie en Pringles pase hambre. Estamos haciendo un trabajo muy profundo territorial, pero además con aportes de alimentos de la Provincia, del Municipio y de empresas y particulares que están haciendo donaciones a través de Cáritas, fundamentalmente, y estamos llegando a todos los que lo están necesitando.

Hay otras cosas con las cuales no podemos llegar, que es con el dinero. El municipio no está en condiciones de asistir económicamente a esas familias, pero el Estado nacional ha largado algunas iniciativas que va a materializar en los próximos días y que va a venir muy bien.

En líneas generales estamos con la moral alta, el pueblo embanderado de celeste y blanco. Hace algunos días les pedí, a través de las redes sociales que pongan una bandera en el frente de su casa, y que si no tienen, pongan cintas celestes y blancas, o una camiseta, que nos identifica como Nación, y vos vieras cómo se sumó la comunidad.

Yo suelo patrullar de tarde, una vez que toca la sirena, a ver cómo es el acatamiento, y ves cientos y cientos de casas celestes y blancas, o con los carteles que pintan los niños que dicen que todo va a estar bien, con arcoíris. Esto es un síntoma de moral alta más allá de la adversidad.

Lisandro ganó las últimas elecciones por Juntos por el Cambio. Me imagino que no imaginó nunca llegar a ese sillón de jefe comunal para enfrentar semejante problemática.

Nunca lo pensamos; nadie nos preparó, no estaba en los planes de nadie. Sin embargo, le estamos haciendo frente con mucho respaldo. Yo tengo respaldo de mi espacio, pero de quienes hasta antes de esta crisis yo llamaba oposición, ahora les digo alternativa.

Los dirigentes del Frente de Todos también están respaldándome muy bien, y los dirigentes del Frente de Izquierda, no me puedo quejar. El otro partido vecinal que hay en Pringles, que lo encabeza el ex intendente, también me está apoyando. No tengo ninguna queja para hacer de los actores políticos locales.

Cuando hablamos de actores políticos me gustaría tocar el tema de que en las últimas horas mantuvo en alerta a todos los argentinos y tuvo que ver con un gesto que se le pidió a la clase política de poder reducir sus sueldos o destinarlos a contribuir al abordaje de esta pandemia. ¿Se escuchó este reclamo en Pringles?

Se escuchó a través de redes sociales, sobre todo de aquellos que son autónomos y no están pudiendo salir a trabajar y no tienen ingresos, están pidiendo gestos de la dirigencia política, sin embargo, no cambian la ecuación económica.

Yo hoy anuncié la donación de mi sueldo, completa, pero lo cierto es que, para las finanzas locales, no cambia sustancialmente, pero si creo que es un gesto fuerte a la sociedad. Yo hoy les estoy pidiendo a todos que pongan el hombro, pero yo también estoy poniendo el hombro.

No critico a quienes no lo hacen, cada cual entiende las cosas a su manera e intenta conducir o liderar las comunidades a su manera. Yo me adapto a lo que creo que es mejor en el momento y a lo que la ciudadanía me está pidiendo.

Intendente, ¿cuánto trabajo está llevando que la gente cumpla la cuarentena, cuidar las calles, los ingresos, y cómo imagina el levantamiento de una cuarentena que llevó tanto trabajo?

La verdad que ha sido un trabajo impresionante: desde el ámbito municipal, la policía, nosotros en Pringles tenemos guardia urbana, bomberos, defensa civil, con una concientización para que la gente cumpla.

Yo creo que estamos a mitad de camino. Para mi es necesario sostener, apretar los dientes en este momento, porque gran parte del éxito que tenemos como país, es debido al gran cumplimiento de la cuarentena.

No es momento de aflojar, más allá de que haya situaciones que evaluar, estamos a mitad del río.

¿Cuál es su principal temor? Se habla mucho del servicio sanitario en Argentina, en la Provincia de Buenos Aires, ¿por dónde pasaría su principal temor para las próximas semanas?

Son tres puntos principales: primero, que nos de abasto la estructura sanitaria. En Pringles tenemos cinco camas en terapia intensiva con cinco respiradores, compramos tres más, y los pagamos con aporte de la comunidad, pero no han llegado por esta decisión de que el Estado nacional monopolice la distribución de los mismos, lo cual es entendible que haya una lógica de distribución, pero la verdad es que nosotros con el aporte de la ciudadanía compramos tres más porque consideramos que es necesario y necesitaríamos que de alguna u otra forma lleguen.

El segundo, que podamos seguir controlando este nivel de acatamiento de cuarentena, es fundamental para que, como dicen todos los que saben, el virus se traslada con la gente. Si la gente no se traslada, el virus no se traslada y no hay contagios.

Y tercero, que es la seguridad alimentaria. No podemos permitir que nadie pase hambre. Entonces estamos trabajando muy fuerte en asegurar los recursos necesarios para obtener los alimentos para que la gente que menos tiene tenga todos los días un plato de comida.

Hay una cuestión que pienso de acá a sesenta días, sobre todo en las ciudades del sur, ya que Pringles es una de las ciudades más frías de la Provincia de Buenos Aires, para nosotros el invierno suele ser crudo, por lo que nos tenemos que aprovisionar de una buena cantidad de leña para esas familias.

Yo creo que lo importante es pedirles que respeten la cuarentena a todos los habitantes de la Provincia, y decirles que, si salimos de esta, vamos a salir más fortalecidos como Nación.