Aporte no reintegrable del Tesoro Provincial a los Municipios

Aporte no reintegrable del Tesoro Provincial a los Municipios

Horas antes del inicio del aislamiento social obligatorio, el gobernador de la Provincia, Axel Kicillof, recibió en un teatro platense a los 135 intendentes del territorio bonaerense. Lo hizo en tres tandas, a fin de resguardar las distancias, y les informó a cada uno de ellos que dispondrían de 300 millones de pesos para repartir entre todos los distritos para hacer frente a los gastos necesarios en medio de la emergencia sanitaria generada por la expansión del COVID-19. 

Según se informó entonces, los fondos serían otorgados por el Coeficiente Unico de Distribución (CUD). He aquí el problema. Ese índice, que también determina el reparto por coparticipación, siempre es celebrado por unos y criticado por otros, porque en todas las oportunidades hay ganadores y, también, perdedores. La Matanza, por ejemplo, será el municipio más “beneficiado”, ya que recibirá una cifra superior a los 22 millones de pesos. Pero, claro, es importante destacar que tiene casi dos millones de habitantes. 

Tordillo, en tanto, fue el más perjudicado. Recibirá, apenas, poco más de 200 mil pesos, pero con la particularidad de que se trata del territorio menos poblado de toda la Provincia, contando con, aproximadamente, 2.000 habitantes. “No nos alcanza ni para alcohol en gel”, se quejó uno de los intendentes de tierra adentro tras el encuentro con Kicillof. 

Si bien el decreto que oficializó la medida no lo menciona de manera directa, fuentes gubernamentales confirmaron a La Tecla que el dinero extra que recibirán los municipios debe ser afectado a la emergencia sanitaria, y justificado debidamente ante el Tribunal de Cuentas de la Provincia. Es decir que los jefes comunales no pueden abonar salarios de todo el personal municipal con ese dinero, pero sí adquirir insumos médicos. 

Por otra parte, en el mismo decreto, Kicillof estableció que los 2.000 millones del Fondo de Infraestructura Municipal disponibles para el ejercicio corriente deberán ser destinados a obras relacionadas con la sanidad, ya sea mejoras en los hospitales, Centros de Atención Primaria o adquisición de instrumentos que puedan ser de utilidad en la lucha contra la propagación del coronavirus.

Por ello, los 45 jefes comunales que ya habían acordado con el Gobierno los proyectos para sus distritos deberán rever las planillas y realizar las enmiendas necesarias para que, como el resto, la totalidad del dinero que les corresponde sea destinado a la pandemia.

Tal como detalló este medio, La Matanza recibirá más de 147 millones de pesos, de esos 2.000 millones que se reparten en concepto de FIM; mientras que Tordillo solamente podrá disponer de 1.389.200 pesos, cien veces menos que la administración matancera. Pero, claro, el populoso distrito comandado por Fernando Espinoza podrá utilizar esa plata para finalizar el famoso hospital Favaloro, que quedó a medio terminar desde hace más de cuatro años y fue reactivado para atender a los pacientes con coronavirus. 

En tanto, el partido administrado por Héctor Olivera no necesita, por el momento, de grandes inversiones. De hacerlo hablará directamente con la Provincia que, según aseguró el jefe comunal, habilitará recursos.

Readecuaciones presupuestarias como respuesta

“El dinero es poco y no alcanza; lo poco que recibiremos lo vamos a gastar en instrumental para salud, nada más. Hoy por hoy, también estamos necesitando ayuda alimentaria para toda la gente que trabajaba en negro, los monotributistas y vecinos en general que dependían de toda la economía informal”, aseguró a La Tecla el mandamás de General Lavalle, José Rodríguez Ponte (JxC), quien reconoció que deberá sacar dos millones y medio del Fondo Educativo para poder abonar los salarios del personal municipal.(latecla).