La fé todo lo puede: Tras 8 meses, Alí le dijo adiós a las sondas

La fé todo lo puede: Tras 8 meses, Alí le dijo adiós a las sondas

El niño, de 1 año y 8 meses de edad recupera su peso y sale adelante. Aún con un diagnostico incierto, junto a sus papis, estuvo internado por tres meses en el Hospital Penna de Bahía Blanca.

Tras un cuadro que presentaba síntomas similares a la gastroenteritis, Alí Skira Conto comenzaba una etapa de permanencia en los hospitales, que le demandaron tres meses. Ingresó al Hospital Penna de Bahía Blanca a su primer añito de vida, y en el transcurso de su internación le colocaron sondas para alimentarlo. Hoy, al año y 8 meses de edad, por fin pudo decirle adiós a dichas sondas.

"Alí empezó en enero con vómitos y diarrea, entró al Hospital Municipal de Pringles por gastroenteritis" cuenta a Diario EL ORDEN, Rocío Skira su mamá.

"Después de dos días presentaba la panza dura, fiebre, y seguía con diarrea. Fue ahí cuando se pensó que podía tener apendicitis y lo tenía que ver un cirujano infantil. Como acá no hay, lo derivan a Bahía Blanca" agrega esta pringlense de 21 años, quien hoy estudia enfermería en el Instituto local.
Una vez en el Hospital Penna de Bahía Blanca, detectaron que no era apendicitis, pero el diagnostico de Alí aun sigue siendo incierto.

"Los análisis le salieron mal, no le funcionaban los órganos. Como ultima opción le quedaba una intervención quirúrgica para nutrición" reflejó su mamá.

A Alí le daban muy pocas chances de "salir" de esta sintomatología incierta. Pero merced a esa intervención y la colocación de sondas para nutrirse, pudo mejorar e ir recuperando su peso.

"Los médicos ya no sabían qué hacer, nosotros nos tuvimos que aferrar a Dios y gracias a él está con vida, cuando nos derivaron no había esperanzas, estaba muy mal".

Alí todavía no tiene un diagnóstico, después de la nutrición empezó a aumentar de peso y hoy presenta el peso adecuado. En los estudios detectaron que el intestino estaba liso y con manchas, que pueden ser por una alergia a la proteína de la leche de vaca.

Al pequeño a los dos días le colocaron una sonda para pasarle la leche, estuvo dos meses y la diarrea continuaba, aunque los vómitos lograron cortarlos con medicación. Al tercer mes, en marzo de este año, finalmente tuvo el alta.

"Estuvimos en Bahía 3 meses, en marzo nos dieron el alta y luego seguimos con los controles. Al principio cada 15 días y ahora cada 1 mes (con una gastroenteróloga infantil). El aprendió a caminar, pero en Bahía estuvo muy mal" dijo su mamá.

"Yo tenía mutual pero mi hijo no, así que mi pareja y familia me iban ayudando" agregó, respecto al esfuerzo para poder estar junto a Alí mientras se recuperaba.

La leche que puede tomar Alí es muy cara (en Mercado Libre se podía conseguir a 7 mil pesos), y en ese momento usaba cuatro latas por semana. Gracias a Lucrecia Sánchez y el Municipio pringlense, el pequeño hoy puede tener este alimento esencial.

AGRADECIMIENTOS

"En el hospital al tener un familiar internado, y más si es un hijo, la pasas mal. Una persona tan chiquita, que le hagan tantos estudios y demás, es feo. Pero tuve el apoyo de mi familia, mi pareja (Mauro Conto), y los pastores Miguel Tudela y Paola Grimaldi. Ellos nos ayudaron muchísimo y más en esos momentos que no tenia esperanza, Alí un día mejoraba y al otro día empeoraba. Nos daban muchas fuerzas"

"Agradecer a los pediatras, a Lucrecia Sánchez y a la familia Ocerin que nos brindaron el departamento para que la familia pudiera descansar" concluyó.

ROGELIO GÓMEZ - EL ORDEN