Murieron por COVID-19 los padres de Federico Margiotta, asesinado en 2002

Murieron por COVID-19 los padres de Federico Margiotta, asesinado en 2002

Eva Molina y Donato Margiotta fallecieron este fin de semana con un día de diferencia. Habían luchado incansablemente para que se hiciera justicia por la violación y homicidio de su hijo en aquella ciudad.

Eva Molina y Donato Margiotta lucharon incansablemente para que se haga justicia por el asesinato de su hijo.

   Como consecuencia de sus estados de salud graves luego de haberse contagiado COVID-19, los padres de Federico Nicolás Margiotta (13), violado y asesinado en agosto de 2002 en Coronel Pringles, murieron este fin de semana en el Hospital Municipal de aquella ciudad.

   Donato Margiotta falleció el sábado y su mujer, Eva Molina, perdió la vida ayer después de permanecer internados en la Terapia Intensiva del nosocomio mencionado.

   La sepultura de Molina estaba prevista para hoy a las 11 y previamente se iba a realizar un oficio religioso, en tanto que los restos de su marido fueron inhumados ayer en el cementerio pringlense.

   La madre de Federico dejó de existir sin tomar conocimiento del deceso de su esposo.

   El drama familiar había comenzado el sábado 3 de este mes, cuando el matrimonio presentó síntomas compatibles con coronavirus y se lo trasladó al centro de salud “Dr. Manuel B. Cabrera”, donde ambos quedaron alojados en la misma habitación.

   Posteriormente se derivó a los pacientes a la sala de máximos cuidados, ya que tenían "poco oxígeno en sangre", y se los conectó a un respirador artificial.

   La condición del hombre se agravó a causa de una "neumonía bilateral" que evolucionó rápidamente, y le provocó un "paro cardiorrespiratorio".
"Se cuidaban mucho"

   Según información aportada por familiares cercanos, tanto Donato como Eva "se cuidaban mucho y sólo salían para ir al banco o por una emergencia sanitaria".

   Durante 20 años la pareja reclamó justicia por el crimen de su hijo.(lanueva).